Adquirir la nacionalidad española es un paso muy importante en la vida de cualquier extranjero que decide asentarse en España. Sin embargo, una de las preguntas más frecuentes es qué ocurre con la nacionalidad de origen. En este artículo vamos a analizar con detalle la relación entre la nacionalidad española y la renuncia a la nacionalidad anterior, explicando en qué casos se exige realmente renunciar, cuándo se puede conservar la doble nacionalidad y qué trámites hay que realizar.
Contenido del artículo
Toggle¿Qué implica adquirir la nacionalidad española?
La nacionalidad española otorga a la persona los mismos derechos y obligaciones que a cualquier ciudadano español de origen. Esto significa acceso pleno al mercado laboral, participación en elecciones, posibilidad de obtener pasaporte español, residencia y libre circulación en la Unión Europea, además de protección diplomática en el extranjero.
No obstante, la adquisición de esta condición jurídica plantea la cuestión de si es necesario abandonar la nacionalidad de origen. Y aquí entran en juego diferentes supuestos que conviene diferenciar bien.
¿Cuándo es obligatoria la renuncia a la nacionalidad anterior?
El Código Civil español establece que, en determinados casos, la adquisición de la nacionalidad española exige la renuncia expresa a la nacionalidad de origen. Esto suele aplicarse principalmente a nacionales de países con los que España no tiene convenio de doble nacionalidad.
Por ejemplo, si un ciudadano de China, Marruecos o Ucrania solicita la nacionalidad española, deberá formalizar la renuncia a su nacionalidad de origen en el Registro Civil en el momento de la jura o promesa.
La renuncia se realiza de forma solemne, y se inscribe en el expediente, de manera que se convierte en un requisito indispensable para culminar el proceso de adquisición de la nacionalidad española.
Casos en los que no es necesaria la renuncia
Existen múltiples supuestos en los que la persona que adquiere la nacionalidad española puede conservar también su nacionalidad de origen. Esto se debe a que España reconoce la doble nacionalidad con determinados países.
Entre ellos se encuentran:
- Los países iberoamericanos (como Argentina, Colombia, Ecuador, México, Perú, entre otros).
- Andorra.
- Filipinas.
- Guinea Ecuatorial.
- Portugal.
- Los sefardíes originarios de España.
En estos casos, la legislación española no exige renuncia, de modo que se puede tener tanto la nacionalidad española como la del país de origen.
Esto genera una situación muy ventajosa, ya que permite disfrutar de los beneficios de ambos Estados sin tener que renunciar a las raíces personales y familiares.
Diferencia entre lo que España exige y lo que el país de origen reconoce
Un aspecto fundamental que muchas personas desconocen es que la renuncia a la nacionalidad extranjera en España puede no tener efectos prácticos en el país de origen.
Por ejemplo, aunque un ciudadano marroquí renuncie a su nacionalidad al jurar la española, Marruecos no reconoce esa renuncia y sigue considerándolo nacional marroquí a todos los efectos. En consecuencia, en el territorio de Marruecos seguirá siendo tratado como marroquí, incluso si posee pasaporte español.
Esto mismo ocurre con muchos países que no admiten la pérdida automática de la nacionalidad por renuncia hecha en el extranjero. Por eso, en la práctica, la renuncia puede quedar como un mero requisito formal exigido por España, pero sin efecto jurídico pleno en el país de origen.

Trámites tras la concesión de la nacionalidad
Una vez concedida la nacionalidad española, la persona debe realizar la jura o promesa en el Registro Civil, donde se declara la voluntad de ser español y, en su caso, la renuncia a la nacionalidad anterior.
Tras este acto, se procede a la inscripción en el Registro Civil como ciudadano español y se expide la certificación literal de nacimiento. Con ella, se puede tramitar el DNI y el pasaporte español.
El Ministerio de Justicia ofrece información detallada sobre los pasos posteriores a la concesión en su página oficial.
Preguntas frecuentes
¿Puedo conservar mi nacionalidad de origen al hacerme español?
Depende de tu país. Si tu nacionalidad es de un país iberoamericano, Andorra, Filipinas, Guinea Ecuatorial o Portugal, sí puedes conservarla. En otros casos, España te exigirá la renuncia, aunque tu país puede seguir reconociéndote como nacional.
¿Qué pasa si renuncio en España pero mi país no lo acepta?
Seguirás siendo considerado nacional de ese país en su territorio, aunque en España conste que has renunciado.
¿Puedo recuperar la nacionalidad española si la pierdo?
Sí, existen procedimientos para la recuperación, siempre que cumplas los requisitos legales y lo declares ante el Registro Civil.
¿La renuncia a la nacionalidad extranjera es definitiva?
En España sí, porque queda registrada en tu expediente. Pero en la práctica, en muchos países, esa renuncia no surte efectos reales.
¿Es obligatorio hacer trámites en mi país tras adquirir la nacionalidad española?
No siempre. Dependerá de la legislación de tu país de origen. Algunos Estados exigen que informes de la nueva nacionalidad o que tramites la baja consular.
Conclusión
La cuestión de la nacionalidad española y la renuncia a la nacionalidad anterior depende en gran medida de la normativa de cada país y de los convenios que tenga España. Mientras que algunos extranjeros pueden disfrutar de la doble nacionalidad sin problemas, otros deben renunciar formalmente, aunque esa renuncia no siempre sea reconocida en la práctica por su país de origen.
Dada la complejidad del tema, es fundamental contar con asesoramiento especializado antes de iniciar el trámite. En gestoriaextranjeriavalencia.com somos expertos en procedimientos de nacionalidad y extranjería, y podemos guiarte paso a paso para que obtengas la nacionalidad española sin sorpresas y con total seguridad jurídica.



